Las Alamedas

Historia
En el siglo XVII se originaron los primeros datos de la existencia de las Alamedas, en la ciudad de Lorca. Desde ese siglo a éste otro (XXI) se hicieron varias reformas en ellas donde podemos apreciar un antes y un después.
Su existencia se remonta posiblemente al S. XVII, y ya el inglés Joseph Townsend en su libro “Viajes por España en la época de Carlos III (1786-1787)” se refiere a Lorca diciendo “quedé encantado de los paseos públicos, se parecen a los de Oxford, pero tienen un plano más extenso y más hermoso porque los campos de trigo que encierran están bien regados. Allí los habitantes se reúnen todas las noches para hacer ejercicio y gozar de la sociedad”.
Las Alamedas de Lorca, formadas por paseos entrecruzados de albero con jardinería e hileras de altos árboles a los lados, son el espacio verde por excelencia de la ciudad. Constituyen un lugar de refugio, especialmente durante el verano, cuando las copas de los árboles crean un túnel de sombra y verdor.
A pesar de estar situado a solo unos 200 metros del bullicioso centro de la ciudad, es un lugar donde el ambiente es de ocio y relajación, y también es un destino popular para los corredores.
Abundan las plataneras y otras especies caducifolias que dan sombra en verano, cuando se abren los bares y quioscos al aire libre, pero que dejan pasar la luz del sol a través de sus ramas desnudas en invierno.
Este es también un lugar utilizado durante las numerosas fiestas y festivales que tienen lugar en Lorca cada año, y a menudo se elige como lugar para eventos artesanales durante celebraciones más amplias como la Feria de Septiembre.